Sobre nosotros
El Brote de PHYO, nuestra Escuela de Movimiento
El Brote de PHYO se ha convertido en un espacio donde el movimiento es la esencia, «El Templo de las Posibilidades» como le llaman las personas que forman parte de este lugar.
Si quieres saber más sobre el Concepto PHYO y todos sus proyectos, haz click aquí.
Aplicamos la filosofía PHYO
PHYO es una forma de mirar la vida, el cuerpo y el contexto que habitamos. Una filosofía reivindicativa que entiende la salud y el movimiento desde el respeto a la naturaleza humana, utilizando la educación como canal para recuperar confianza, autonomía y relación con el cuerpo.
PHYO significa crecer, brotar. Hace referencia a dejar crecer esa esencia que, en algún momento, pudo quedar apagada por una enfermedad, por el dolor o por una situación no abordada desde la verdad interna de cada persona.
Este espacio fue el brote que nació de La Semilla de PHYO. Surgió de una necesidad que Pame Moreno y Carlos Arenas observaron en las personas que pasaban por La Semilla: la necesidad de continuar con un plan de cuidados preventivo y riguroso para reducir las probabilidades de recaídas del dolor.
Y, además, de compartir en comunidad una forma de entender la salud, el movimiento y el cuidado del cuerpo desde la filosofía PHYO.

Pame Moreno
Su nombre de pila es Mari Carmen, Mari Carmen Moreno Hoyos, pero desde pequeña le dicen Pame. Desde la adolescencia desarrolló una intuición especial hacia el cuidado del ser humano y eligió dedicar su carrera profesional a ello.
Estudió Enfermería en la Universidad de Cádiz. También cursó Ciencias del Ejercicio Físico en la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, obteniendo el título universitario de Educadora Física.
De un duro proceso personal emergió la idea de este centro
Observar el sufrimiento y el comportamiento mental y físico de las personas con dolor crónico y ansiedad la llevó a investigar y a formarse para acompañarlas e invitarlas al afrontamiento activo de estas dolencias. Se especializó en pedagogía en neurobiología del dolor y la ansiedad, y continúa en constante aprendizaje y renovación.
Una situación de gran incertidumbre en su familia despertó en ella una profunda necesidad de saber y estudiar sobre el cáncer como enfermedad metabólica. A día de hoy, cuenta con formación por la Universidad Nebrija en Abordaje del Cáncer como Enfermedad Metabólica.
Todo esto se desarrolló a la vez que Pame estudiaba el comportamiento motor humano en su máxima expresión. Pero no solo lo ha estudiado, también ha llevado a su propio cuerpo el estudio del movimiento a través de la danza. Esto le ha permitido estar conectada con la creatividad, la música y la fluidez, algo fundamental para tomar decisiones, liderar un proyecto como este y cuidarse a sí misma.
Carlos Arenas
Carlos Arenas nació en Sevilla, y en Sevilla creció su esencia. Desde los 6 años estuvo conectado al movimiento deportivo. Creció en un contexto de competición y llegó hasta lo más alto que quiso experimentar.
Viajó por todo el mundo con la selección española de rugby y, durante esa etapa, no solo aprendió y experimentó el movimiento a través de su propio cuerpo, sino que también desarrolló una resiliencia descomunal gracias a su estrecha relación con el dolor y las lesiones.
Pero todas esas experiencias no se quedaron solo en el campo de rugby.

Carlos sabía que podía ayudar a muchas personas con todo lo que él estaba viviendo
Por ello, se formó en la Universidad Pablo de Olavide, cursando la Licenciatura en Ciencias del Ejercicio Físico y obteniendo el título universitario de Educador Físico. Entre las numerosas formaciones que Carlos ha recibido, destacamos el Máster en Actividad Física y Salud y el Máster en Readaptación de Lesiones Deportivas. Sus especializaciones son el acompañamiento para el afrontamiento activo del dolor crónico y las lesiones artromusculares.
Además, Carlos ha llevado información de calidad a las aulas de varias universidades, ejerciendo como profesor universitario tanto en la formación universitaria de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte como en diferentes másteres de distintas universidades del país, y convirtiéndose en un educador de referencia entre el alumnado.
En 2017, en uno de los másteres que impartía como profesor, conoció a Pame. Al compartir sus expectativas y diferencias como profesionales, Pame le propuso crear juntos el primer centro que llevase a cabo el concepto PHYO: La Semilla de PHYO. A día de hoy, Carlos es cofundador de este centro y coordinador técnico de los programas.

Somos un equipo especializado en el aprendizaje motor
El equipo de El Brote de PHYO está formado por profesionales sanitarios y profesionales del movimiento y la educación física.
Comprender cómo aprende el ser humano a moverse es fundamental para diseñar tareas motrices adaptadas, progresivas y respetuosas con cada cuerpo.
Además, nuestro equipo está formado en una comunicación respetuosa y sensibilizada con el dolor. Las personas que han pasado por procesos de dolor y ya se encuentran recuperadas pueden seguir sintiéndose sensibles a ciertas palabras, gestos o experiencias
capaces de activar memorias pasadas, despertar miedo y aumentar la rigidez del movimiento.
Por eso, cuidamos no solo lo que hacemos, sino también cómo lo comunicamos. Porque acompañar el movimiento también implica crear un contexto seguro para volver a confiar en el cuerpo.

Conexión con el equipo de La Semilla de PHYO
Uno de los grandes valores de El Brote de PHYO es la conexión directa con el equipo de La Semilla de PHYO. Ambos espacios trabajan de forma coordinada a través de una plataforma online que permite registrar de manera rigurosa el avance de cada persona.
Cuando alguien ha realizado un proceso previo de recuperación en el espacio La Semilla de PHYO y continúa su camino en el espacio El Brote de PHYO, su historial permanece disponible para que el equipo pueda tener en cuenta la información relevante de salud
durante las sesiones.
Esta conexión permite dar continuidad al proceso, adaptar mejor las propuestas de movimiento y facilitar una comunicación más ágil entre profesionales si la persona necesita acudir puntualmente a fisioterapia u otra consulta.
De esta forma, el acompañamiento es más preciso, el equipo cuenta con más información y la persona no tiene que empezar de cero cada vez que necesita apoyo.
Nuestro orgullo
Nos definen nuestros alumnos
Las palabras a veces se quedan cortas para expresar todo lo que se vive en nuestro centro.